El humor tiene una función liberadora
¿Cuál es la misión de las caricaturas: satirizar personajes o ridiculizar al ser humano? ¿Cómo definir el límite entre los dos?
Para comenzar me gustaría decir que los límites en cada cultura están dados por la “ética”, y que cualquier cosa es objeto de una expresión artística. Alguien podría también cuestionar bajo la misma lógica si es legítimo llorar porque se murió una persona o porque se te murió el perro.
Es muy difícil encontrar el límite, porque todo es susceptible de ser humorizado; ahí no está para mí el problema. No es la caricatura la que tiene unas características o una esencia tal que produce efectos que pueden ser letales para la imagen de un personaje. Hay otros elementos de tipo político, histórico que le dan una connotación.
En sí, la caricatura produce muchas cosas; tiene muchos ‘efectos’ por así llamarlos. La palabra caricatura viene del griego caricare que significa recargar, y en los talleres pictóricos correspondía a un ejercicio de divertimento, de deformación, de exagerar lo que a ojos del artista era resaltable. Cuando algo se volvía desmesurado causaba risa…
Todo aquello ha ido evolucionando hasta derivar en un ejercicio del humor gráfico que no tiene nada que ver con esa práctica de los talleres que era para ridiculizar y deformar; ahora toda esa gama que este género ofrece da también un dibujo de prensa donde la idea no es satirizar o ridiculizar, aunque puede serlo también en el caso particular de algún dibujante. Más bien la idea es conjugar –como en mi caso- opinión y humor, con información y ética también. Yo no creo en el deber ser de las cosas, especialmente de las manifestaciones artísticas. Nadie puede decir "la pintura y el arte deben hacer esto o aquello", y lo mismo en la caricatura; hay caricaturas que ridiculizan, pero es muy amplio el espectro que ofrece este género.
Además, hay varios tipos de humor. Encontramos por ejemplo el humor irónico, sarcástico, que tiende a demoler a la "víctima"; es un humor como el de la revista de Pancho Jaime que hace reír a mucha gente mientras destruye a la persona y eso causa risa. Si quieres es como un pedo: algo grotesco pero que causa risa en todas partes. En cambio está el humor de la sátira del año viejo: una descalificación que causa risa.
Volviendo a la pregunta, para mí la sátira y la ridiculización son la misma cosa: hay una deformación y una suerte de irracionalidad en la caricatura que sobrepasan los límites. En la época de la Reforma y la Contrarreforma, los curas se dibujaban mutuamente como asnos, zorras; en forma de diablo con patas de cabra. De alguna manera, esa iconografía surgió con esa intencionalidad, igual que las obras de Molière con "Las preciosas ridículas", pero actualmente la caricatura en un periódico de prensa ya no hace eso, pues un pasquín tiene otra lógica. Los medios de comunicación son empresas y, al menos persiguen, en principio, la objetividad, la información, la ecuanimidad. Esa es otra lógica.
¿Cómo catalogas el trabajo de tu colega con sus caricaturas a Mahoma?, ¿Cómo entender el matiz político que llevaban implícito?
Yo vi los dibujos y sinceramente no me gustaron. Esto tiene que ver con el gusto personal y con lo que uno piensa que es una buena caricatura. Como lector occidental no las vi ofensivas. Me parecieron más bien de baja categoría, especialmente la del turbante y la bomba. Creo que esta imagen tiene la asociación desde el punto de vista occidental, respecto de que Mahoma representaría la razón por la cual en Medio Oriente se empuja una corriente belicista.
En todo caso yo encuentro que en ese dibujo hay una riqueza de significados que tienen un asidero real, unas asociaciones que tú puedes decir "sí, esto es verosímil", pero hay otras que no. Desde la perspectiva musulmana sabemos que está prohibido hacer imágenes de Mahoma, y en el mundo cristiano originalmente también lo estuvo, pues recordemos que eso era considerado idolatría. Umberto Eco se hace una pregunta: Si los musulmanes atacan este hecho, ¿por qué salían enarbolando las mismas imágenes tachadas a lo largo de sus protestas callejeras? Es como si la iglesia católica saldría con imágenes playboy tachándolas para hablar en contra de la pornografía.
Para mí no son exactamente los dibujos de Mahoma los que causan todo esto, sino que es una serie de relaciones álgidas entre Oriente y Occidente, porque así están las cosas en sí.
No me atrevo a juzgar la verdadera intencionalidad de las caricaturas: si fue solo un comentario político a través de las caricaturas o tenía una intención de ofender, incluso comprendiendo que fueron publicadas en un periódico conservador. Yo podría decir que están en su derecho desde el punto de vista occidental, porque es legítimo reírse de los políticos, de los poderosos y por qué no del contrincante, aunque entren ahí matices culturales de más sensibilidad. Desde la visión occidental, los musulmanes serían los otros, los contrincantes, y entonces me pregunto ¿por qué no reírse de ellos?
Aunque la visión actual de diversidad cultural nos diga que hay que ser respetuosos de la sensibilidad de otras culturas, de todos modos yo preguntaría por qué los musulmanes no se ríen de sí mismos como los ciegos o los negros lo hacen de los chistes que los aluden directamente… Yo prefiero pensar que si bien el humor puede ser una condena, un arma de lucha o una descalificación, puede más bien ser un instrumento para bajar tensiones o mesurar el drama.
3.- ¿Cuál consideras en esencia que es el leit motiv de la caricatura en el pensamiento social? ¿Cuál es su misión, su incidencia?
A ver, a ver, está muy difícil la pregunta, espera que me tomo una vitamina C. ¡Ja Ja! En general tienes muchas posibilidades de acción con la caricatura, un poco depende de cada dibujante: si tienes la intención de mermar a un personaje, de provocar al enemigo, de generar un ridículo en el poder, harás un tipo de dibujo; si ves la vida de modo más ligero, no tan dramático, podrás reírte quizás de tus propios amigos ecologistas que se amarraron a los árboles, justamente porque no ves la vida con esa rigurosidad, con esa militancia, sino que vas por la vida humorizando. Lo que quiero decir es que la caricatura o el humor en general no producen una sola cosa: los lugares comunes crean mitos como que "el humor desmitifica al poder", y eso es mentira, porque también tienes humor desde el poder, y es que el humor es una expresión humana que tiene la facultad -esa sí- de generar varias cosas, que no es misión, sino una función liberadora de energía. La risa tiene incluso una función que refuerza las identidades: cuando los del equipo de fútbol de la Liga de Quito se ríen de los de El Nacional, se ríen sólo los de la Liga; a los de El Nacional no les hace ningún chiste. De esa manera, se refuerzan las identidades, los lazos de cohesión social. La risa también unifica.
Dentro de la sociedad ecuatoriana, ¿qué tema considerarías ‘insatirizable’ por la caricatura?
Ninguno. Todo puede ser objeto de sátira o de drama. Te repito, los límites son quizás la ética propia, de no dañar a otro. Tendríamos quizás que olvidarnos de la palabra "satirizar", yo prefiero el término "humorizar". No es lo mismo que Pancho Jaime se ría de Dios o que Quino haga un chiste sobre Dios, es decir, el tema no es el problema, los temas son todos abiertos, son permisibles.
¿Habrías hecho tú una caricaturas como aquellas?
No…habría hecho algo aún peor, ¡Ja,ja !!
En tu caso personal, ¿has enfrentado situaciones de censura?
No… creo que mis caricaturas son muy aburridas. Ja ja. Hay una diferencia entre la condición de un caricaturista que está dentro de un circuito de prensa donde tienes que hablar de temas de interés público y donde la gente tiene que entender lo que expresas, mientras que un pintor, un artista plástico puede elegir cualquier tema y hasta darse el lujo de ser un "incomprendido" y tal vez esto hasta le haga sentir " qué inteligente que soy, nadie me comprende". Pero si nadie comprende la caricatura que haces, estás fregado. Por lo demás, uno no puede jugarse la vida en cada dibujo, porque nos divorciaríamos cada semana entre el diario y yo.
Casi como una pregunta técnica ¿Qué opinas sobre las caricaturas a Mahoma cuando se dice que carecían de imaginación e incluso destreza?
Yo coincido con esto en un gran porcentaje. De las doce yo salvaría unas tres que tenían humor para mi gusto. Pero al resto no les encontré gracia, no les entendí además porque no había una buena traducción. Me llama la atención que caricaturas como esas generen tremenda reacción cuando ha habido otras más fuertes sobre los kamikases, por ejemplo, que también tienen relación con esa concepción de la guerra sagrada de Oriente.
Cuál sientes que es la penetración de la caricatura como formato periodístico ¿Va ganando o perdiendo terreno?
Definitivamente la caricatura va ganando terreno, y en general las imágenes. Hay muchos medios que han facilitado esto, pues la prensa desde hace rato que se ha ido desarrollando con más fuerza y ahora el internet que es básicamente visual. Los medios se van diversificando y al fortalecerse estos pilares en que se apoya la caricatura, las imágenes humorísticas en general crecen y ganan terreno.
Vea las caricaturas publicadas sobre Mahoma
Textos y entrevista: Mauricio Velasco
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