Fotoperiodismo: la condición ética

Según el lente

"Si tu foto no es lo suficientemente buena es porque no estás lo suficientemente cerca", dijo alguna vez Robert Capa, mítico fotoperiodista de la célebre agencia Magnum.

Así resumía su actitud ética para justificar el uso preferencial del lente gran angular, aquel que permite acercarse a los sujetos poniendo en el encuadre también su ambiente, su contexto. Hay fotoperiodistas que prefieren usar los teleobjetivos que acercan ópticamente a los sujetos, cuando en realidad están distanciados físicamente de ellos y quedan fuera del encuadre elementos del contexto. Por eso el teleobjetivo, para entenderlo mejor, es el lente del paparazzi y por obvias razones, del fotógrafo deportivo, que no puede invadir el terreno de la competencia por acercarse a la acción. En realidad, el uso de uno u otro lente -gran angular o teleobjetivo- depende de qué foto se quiera lograr. Si por estar cerca con gran angular, se pone en peligro no sólo el trabajo del fotoperiodista sino hasta su integridad personal, siempre será preferible el uso del teleobjetivo. En fotoperiodismo, como en ningún otro oficio, los dilemas éticos se resuelven "según el cristal con que se mire".

¿Quién y cómo escoge?

Las opciones del editor

Uno de los temas capitales del fotoperiodismo es el de los límites de la intervención y manipulación de las fotografías.

Al editar no solo se escoge una imagen, también se puede seleccionar parte de ella (reencuadrar). Este procedimiento, habitual en la prensa, requiere de un profundo respeto a los géneros y técnicas del periodismo, puesto que los lectores deben saber que lo que se les ofrece es auténtico en esencia. Que no se ha omitido información fundamental.

Por eso y ante la riqueza de posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías en la creación de imágenes, muchos fotoperiodistas actuales consideran necesario regular el uso de tales recursos. El colectivo español de fotoperiodistas lo ha expuesto diciendo, "queremos imágenes nuevas e imaginativas sin que la virtualidad comprometa la permanencia de las que parten de la realidad, porque defendiendo la calidad y credibilidad defendemos también la viabilidad de la prensa como

producto".

La idea es que la veracidad continúe siendo el principio rector de su actividad de periodistas. De ahí que en edición no se deberá alterar el contenido de las fotografías, de forma que el público sea engañado o se tergiverse la voluntad de los autores.

Y si algo puede ayudar a ello es que la edición fotográfica sea ejercida por equipos especializados de editores formados que garanticen la idoneidad de sus decisiones y sustenten de forma profesional y transparente cualquier intervención válida, en las fotos que vemos.

Fotomontaje y manipulación

La posibilidad de alterar la imagen fotográfica es tan antigua como la fotografía misma. Las técnicas de copiado, de doble exposición, y de revelado fueron siempre usadas para alterar el contenido de las fotos y desaparecer de ellas a personajes indeseables, inducir a interpretaciones distintas al suceso fotografiado y en fin, manipular el documento fotográfico y su percepción.

En periodismo existe una clara razón para que estas prácticas sean evitadas. Dice Pepe Baeza, quien fuera redactor jefe de fotografía en La Vanguardia de España: "solo la credibilidad de la fuente y el compromiso de veracidad establecido por los medios con sus lectores son garantía de la autenticidad de un mensaje fotográfico". Es muy importante notar, sin embargo, que de esto no debe deducirse que una foto no alterada sea objetiva y que lo que en ella aparece es la verdad sin más. Se trata, más bien, del simple respeto, desde la subjetividad del fotógrafo y del medio, a lo que la fotografía fue originalmente y que excluye que se añadan, supriman o desplacen los elementos visuales originales que la conforman y que percibimos.

Ese respeto a la integridad de la fotografía es respeto a quien la ve. Es, en definitiva, la base de la credibilidad que, como sabemos, es el capital más importante de los periodistas comprometidos con su oficio y de los medios de comunicación que suscriben con sus actuaciones éticas ese compromiso.

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Comments

no entiendo nah jajajajajajajaja!!!!!!! toy buscando una tareaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa jejejejeje byeeeeeeeeee

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