El arte de ser editor. Taller de edición de textos periodísticos con María Teresa Ronderos

"Los editores deben servir de barrera protectora frente al envilecimiento

de la libre expresión - de las palabras-y resistir los esfuerzos

de los gobiernos, corporaciones, litigantes, abogados

o de cualquier otro productor de noticias

por confundir o manipular etiquetando mentiras

como verdades, la guerra como la paz".

Los elementos del periodismo, Kovach y Rosentiel, El País, 2003

Entre el 14 y el 16 de junio de 2004, en la sede de la Fundación El Universo (Guayaquil) "El arte de ser editor" fue el tema que convocó a 19 editores de periódicos y de revistas de Ecuador -por iniciativa del Programa de Periodismo Símbolos de Libertad, de ITABSA y de la Fundación El Universo- a un taller dirigido por la periodista colombiana María Teresa Ronderos, editora de la revista Semana de Bogotá, Colombia . Los periodistas participantes provinieron de las ciudades de Ibarra, Ambato, Quito, Cuenca, Loja, Cañar, Portoviejo, Vinces y Guayaquil.

"Mi labor es informar, es contar lo que yo creo que debo contar". Así inició María Teresa Ronderos el taller. Un editor no solo es la persona que corta notas o hace portadas, sino que debe ser el líder del diario. Tiene entre sus funciones: proponer una agenda que priorice unas notas sobre otras, cuidar que los textos sean breves, claros, precisos.

Este oficio, como ella lo define, tiene que ver con la administración del tiempo y de los recursos, con la solución a muy diversos problemas, con la coordinación de equipos de trabajo pero -sobre todo- con mantener el contacto con la comunidad, con las fuentes y con los lectores.

"Como periodistas, no debemos sobreentender que el lector conoce el tema". A veces, se recurre a la prensa escrita con el fin de esclarecer algo y solo se encuentran historias con verdades a medias o basadas en una sola fuente. Como resultado, el lector se puede confundir más aún.

¿Qué es un editor?

El editor es -como en el caso de un chef- el responsable que todo sea de calidad. Eso exige realizar una serie de labores simultáneas basadas en una planificación, diaria o semanal, para distribuir el uso del tiempo de modo de poder enseñar a los reporteros a conducir sus notas, a editarlas con ellos, e impulsarlas para su publicación. El editor encuentra mecanismos para no retrasarse respecto de la radio y de la televisión. Está al tanto de todo lo que pase para poder seleccionar las notas más importantes. Mejora el trato con las personas para mejorar el trabajo diario.

Por lo tanto, las funciones de editor son también las de: seleccionador, gerente, contextualizador, maestro, verificador, defensor del lenguaje, vendedor, conversador.

Ronderos afirma que por sobre todo el editor es un periodista. De modo que tiene que hacer una labor de "reportería": chequear si los datos son ciertos, si el texto es coherente, si hay sindéresis, si se usaron las fuentes adecuadas, verificar si se está contando la verdad. El argumento de fondo es la lealtad que se tenga con el lector, pues la carta de presentación de un diario es la credibilidad.

Cómo competir

En la actualidad, las personas tenemos, en general, un exceso en la oferta de información y poco tiempo para procesarla. ¿Cómo "competimos"? Primero, haciendo bien nuestro trabajo. Es decir, ofreciendo una información fiable y ordenada. Cuando la prensa sabe narrar, tiene notas estructuradas, cuida la precisión y usa un buen lenguaje. Así, el lector recibe una información valiosa y seleccionada. En los diarios construimos desde las palabras.

Pero ¿cuáles son las fallas de edición recurrentes en las notas periodísticas? Se realizó un taller en el que cada participante analizó una noticia en la que debió tomar en cuenta: el tema, la pertinencia, la presentación, los errores de veracidad, si "están todos los que son y son todos los que están", la precisión y el lenguaje.

Al retomar la actividad, Ronderos dice: "el ánimo de este taller es tomarse un respiro para repensar lo que estamos haciendo". Cada participante expone el análisis de su noticia y ella va acotando con puntualizaciones como:

Nuestra tarea es hacer que todo sea mucho mejor, que sea verdad, que las fuentes sean completas e incluyan a los implicados. El editor es un corrector de precisión.

Desde su experiencia de 20 años como profesional, María Teresa Ronderos habla que "en la desesperación por competir se corre el riesgo que la prensa escrita se dedique a hacer periodismo de nicho, que sólo atienda los gustos de detemrinados grupos: para amas de casa, para jóvenes, para niños, con lo cual, ¿quién se encarga de informar sobre la democracia, de la libertad? Hay temas que son de la humanidad y la prensa, para tener su condición de prensa, tiene que ser general aunque mantenga segmentos especializados.

¿De dónde salen las historias?

De los hechos, de las conmemoraciones, de otros medios (los libros, la televisión, la internet) de fuentes oficiales, de boletines de prensa, de la empresa privada, de las iglesias, de las ONG's, de los expertos, de denuncias y declaraciones de los ciudadanos, de los rumores, de lo cotidiano, de la observación de los sucesos en la calle. En suma, las historias salen, también, de la experiencia u observación directa del reportero, de su seguimiento o de la iniciativa propia del medio.

En la cobertura, los periodistas le dan mucha relevancia al Estado. Sin embargo, si se comparan las actividades que hace el Gobierno con lo que hace el resto de los ciudadanos resulta que se trata de un porcentaje pequeño. ¿El reto no debería ser ir detrás de lo que está pasando afuera, y que mi agenda esté dada por los ciudadanos?

¿Cuáles son las preguntas que se hace el ciudadano común? Con esta pregunta en mente es posible ir cambiando la redacción. Pasar del cubrimiento de fuentes al cubrimiento de temas y procesos; y en eso procesos identificar qué es lo que está cambiando y hacer la reportería sobre eso; es decir, " los medios deben cabalgar sobre la ola del cambio" donde pueda percibir el cambio, la originalidad.

Los periódicos dejaron de ser relevantes pues el tiempo está destinado a consumir revistas, televisión, internet. ¿Cuál es el reto? Presentar al lector relatos completos, historias de vida con matices, amenos, con fuerza, como somos los seres humanos. Se trata de dar información para vivir.

¿Qué puede hacer mejor la prensa escrita?

En comparación con la radio y la televisión, la prensa escrita puede profundizar, "contar más completo el cuento", ir un poco más al detalle, explicar cosas complicadas con un lenguaje claro, dar a conocer a fondo historias de vida. La prensa tiene una capacidad de profundidad que no tiene la televisión salvo en documentales o piezas periodísticas muy costosas. Su información además es duradera, se transforma en un documento histórico, se vuelve permanente y si es preciso las personas pueden volver a consultarlo. La fotografía despierta la imaginación, el relato deja soñar, imaginar. La prensa dota de otro tiempo en sus escritos, frente al vértigo de la televisión. Las palabras permiten abstraer ideas y reflexionar.

Un juego de roles

Concluidas estas reflexiones, la editora colombiana propuso un juego de roles en el que unos periodistas del grupo hicieron las veces de fuentes, otros de reportero y uno de editor.

Cada tallerista asumió su rol y durante un largo período, el salón de clases se volvió casi la sala de redacción de un periódico. Al finalizar el tiempo establecido, se realizó una evaluación cruzada en la que se les preguntó a quienes asumieron el rol de las fuentes: ¿qué tan buenos reporteros fueron quienes asumieron ese rol? sus preguntas ¿eran relevantes? ¿qué tan sensibles fueron? ¿qué tan observadores? ¿a qué fuente le daban más importancia? ¿preguntaban datos y hechos o pedían opiniones?

Asimismo, a quienes hicieron el papel de editores se les preguntó: ¿qué guía dieron a los reporteros? Y ellos ¿las siguieron? ¿qué los desconcertó? ¿encontraron diferencias entre los reporteros? ¿qué estrategia editorial planearon para el diario? Cuando regresaron, los reporteros ¿qué encontraron impublicable?

Finalmente, a quienes hicieron de reporteros les fue preguntado: ¿fue buena la guía del editor? ¿de qué equivocación los salvó el editor? ¿qué tanto sienten que se acercaron a la verdad? ¿les faltaron fuentes para conocerla? ¿publicaron solo aquello de lo que estaban seguros? ¿hubo información que les llegó off the record y respetaron esa condición?

A partir de este ejercicio, se aclaró que "ser editor" se trata de poder hacer valoraciones complejas, que no hay un periodismo de recetas pero sí criterios que se deben aplicar.

De la ética del editor

Una vez que se hizo la reportería y la nota vuelve a las manos del editor es el momento de dar una guía de la estructura de esa nota. Es necesario primero ordenar las ideas y ver qué de la información recogida sustenta cada idea. De esa forma se trata de sustentar la tesis que se propone en la nota periodística. El reportero tiene que pensar bien el lead y para conseguirlo hay que tomarse un tiempo. Hay que usar el humor. Nuestros pueblos usan mucho el humor. El lead va en concordancia con el cierre.

Ronderos hizo énfasis en el uso del lenguaje remarcando que si cada quien incorpora extranjerismos a su lengua vamos a terminar no entendiéndonos en los distintos países y citó a Alex Grijelmo, el periodista español que ha desarrollado bastante esta tesis. Explicó además que el lenguaje debe buscar ser conciso, concreto, directo, debe evitar clichés y muletillas. Un relato bien escrito hace toda la diferencia.

Por último Ronderos resumió los puntos centrales de la labor del editor:

La dificultad de la labor del editor se basa en la responsabilidad de contarle a la gente lo que le está aconteciendo. Por lo tanto, la información debe ser confiable, que es uno de los elementos escenciales para que funcione una democracia. La información confiable también es central para la economía de mercado. De ahí que la responsabilidad ética del editor sea tan grande.

Los problemas éticos se dan todos los días en la práctica profesional y no es un asunto solamente de decencia personal, sino de calidad profesional. Si se da la versión más cercana a la verdad y esta se ha buscado utilizando todas las herramientas de que dispone un periodista profesiona entonces su información será ética .

Como una forma de finalizar "El arte de ser editor", María Teresa Ronderos propuso reflexionar sobre estos 12 "mandamientos éticos":

1. Buscarás acercarte a la verdad sobre todas las cosas.

2. Contarás el cuento completo (con "el antes" y "el después" de los hechos y personajes)

3. Deberás "seguirle la ruta" al dinero público.

4. No te olvidarás de la noticia de ayer.

5. No te volverás amigo personal de tus fuentes, ni harás contratos con ellas.

6. Tus textos serán transparentes, para que los lectores sepan de dónde sacas tu información.

7. No confundirás tu papel con el de otros actores sociales (como el sacerdote, el político o el profesor)

8. Tu poder es excesivo en comparación con tus ingresos. No te desesperes por igualarlos. ( idea del gran sabio de la ética periodística, mi colega Javier Darío Restrepo)

9. Discutirás tu trabajo con otros colegas, con tus jefes. La sala de redacción debe ser el primer foro de contraste y comprensión de los problemas.

10. Apelarás a tu sensibilidad para jugarle limpio a las fuentes. (Cuando se trata del uso de cámaras, de grabaciones y de ciertas "vivencias", hay cosas que se justifica hacer y otras nodepende del caso )

11. Recibirás favores, invitaciones y regalos a tu propio riesgo. (Ya se sabe que "no hay almuerzo gratis")

12. Permite que se incursione en la investigación siempre y cuando lo que haga no sea ilegal. El interés público no justifica conseguir la información de forma ilegal.

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